PROLOGO
   

La personalidad de quien escribe un libro, aflora por entre las páginas del mismo, así sea un libro como éste, de "Ciencia, Tecnología y Sociedad en América Latina", y es que la bullente forma de concebir el mundo, de mirar con los ojos bien abiertos las enormes posibilidades creativas del ser humano, de maravillarse con las cosas nuevas, pero también de denunciar los atropellos, son otros tantos atributos del autor de este libro el Dr. Ing. José Luis TELLERIA-GEIGER, boliviano apasionado por las causas y el talento latinoamericanos.  

El libro que ahora analizamos se enmarca dentro de aquella aprehensión del conocimiento a la que es tan dado su autor, parte del análisis de la injusta distribución de la riqueza, que en buena medida anula las posibilidades de creación y de búsqueda de nuevos conocimientos, por parte de las multitudes empobrecidas, frente a las contadas empresas y personas acaparadoras del poder y de los recursos económicos.  

Las estadísticas de José Luis Tellería abundan y son contundentes, la monopolización de los medios de producción, tiene efectos dramáticos que a veces resultan difíciles de advertir en medio de la diaria lucha por la supervivencia de millones de seres humanos en todos los puntos del planeta.  

La falta real de capacitación, que deja a la mayoría de la población Latinoamericana en la calidad de trabajadores rutinarios, repetitivos y pasivos, como diría el propio Ex –Ministro de Trabajo de los Estados Unidos, Robert F. Reich, hace que cada vez la creación innovadora de ciencia y tecnología aparezca como más inalcanzable.  

Las primeras páginas de este libro de Tellería, aparecen cargadas con fuertes dosis de pesimismo que luego se resuelven en una serie de posibilidades que son dignas de ser analizadas, y ser tomadas en cuenta sobre todo por los líderes universitarios de nuestro continente.  

Un pesimismo que se basa en las estadísticas de desempleo que nos traen las propias publicaciones del Banco Mundial y de las Naciones Unidas, la desesperanza que desemboca, según palabras del autor en "desempleo incontenible, pobreza creciente y falta de perspectivas por los jóvenes".  

Tellería hace una comparación acertada y presenta a las actuales empresas multinaciones como los nuevos señores feudales, aquellos que tienen sus dominios regados por las diversas regiones del mundo, especie de señoríos que deben rendir pleito homenaje al más fuerte de entre todos ellos, y que a su vez, oprimen y extorsionan a los demás, a los más débiles, y habla de la existencia de los nuevos ejércitos de mercenarios que reciben y acatan órdenes sin importar la bandera y los ideales que defienden, sino la paga que se les ofrece.  

Pero, frente a esa especie de "devenir incierto" al que nos enfrentamos y que aparece más conflictivo y complejo cada día, pueden avizorarse algunas salidas, algunas posibilidades en las que ciertamente la imaginación juega un papel protagónico, pero también la capacitación y el tesón, el esfuerzo que pongamos en hacerlo.  

Y allí viene esa "tercera vía", ese puente al éxito que podemos tender los países latinoamericanos, buscando alternativas que bien pueden brindarnos el conocimiento, la aplicación de la ciencia y la tecnología en la que nuestro autor boliviano nos da pautas y consejos valiosos, que van desde la capacitación de los docentes, hasta la preparación de las personas para una vida activa, y que tiene desde luego que pasar por la preocupación vital de la generación de empleo y el estímulo del espíritu emprendedor por parte de los centros educativos de todos los niveles.  

El énfasis especial lo pone José Luis Tellería en el sector universitario, aunque no deja de reconocer la importancia de los otros peldaños educativos que pueden conducirnos a lo que muchos hemos llamado el "círculo vicioso" de la educación, que parte del hecho de que los maestros universitarios le echan la culpa del mal rendimiento de sus estudiantes en las aulas, a la nula actuación del profesorado secundario o preuniversitario, que no ha preparado bien a los educandos que pasaron por sus manos, y los profesores de segunda enseñanza le achacan el fallo estudiantil y el poco rendimiento de los jóvenes, a los maestros de la primaria que no capacitaron y formaron bien a los niños en la escuela, y el círculo se completa cuando sabemos que éstos, los profesores de las primeras letras a quienes les echamos la culpa de todo, se formaron en las universidades. Muchas veces hemos dicho que este "Círculo Vicioso" debería transformarse en "Círculo virtuoso", que conlleve una verdadera revolución educativa y que promueva cambios radicales en todo el proceso educativo.  

Pero bien, este análisis que es clave no sólo en los países poco desarrollados, sino también en los superdesarrollados, es enfocado por Tellería hacia el sector universitario en el que se desenvuelve con éxito y hacia la producción y no exclusivamente consumo de ciencia y tecnología, que en buena parte dependerá de lo que hagan nuestras universidades, de la cooperación internacional, de la cooperación horizontal en la que debemos empeñarnos y en la que podrían especializarse nuestros centros de estudio superiores. De ahí la importancia de la generación y el establecimiento de redes de universidades, que permitan la comunicación, el intercambio, el acceso a los conocimientos y experiencias alcanzados, de tal manera que se produzca el mutuo enriquecimiento y el crecer en conjunto que tanta falta le hace a América Latina.  

De igual manera, nuestro autor le pone énfasis a la interelación entre las universidades y las empresas, esto es el sector productivo de una ciudad, un país o una región y los centros educativos a nivel universitario y de postgrado que permita la actualización permanente, la búsqueda de soluciones conjuntas a problemas como el desempelo y el subempleo y el que no se generen distorciones como las de la universidad caminando hacia puntos divergentes y a veces hasta con las espaldas volteadas hacia la realidad.  

Debemos pensar en el reto de ir más allá de lo moderno, de esos temas de globalización que aparecen siempre como unidireccionales, beneficiando a los países del primer mundo y haciendo que los países de los "otros" mundos, se suman cada vez más en las terribles contradicciones que impone el subdesarrollo, y que superando los actuales paradogmas vigentes, pensemos en los nuevos paradigmas para el tercer milenio y hagamos todos los esfuerzos, con las universidades en posición de avanzada, para lograr las metas a las que queremos llegar.  

Esas metas, en ciencia y tecnología, dentro de la sociedad de América Latina, aparecen trazadas en este estudio del profesor José Luis Tellería y que está llamando a propiciar el espíritu emprendedor de los jóvenes y los adultos que integran nuestras universidades, con respeto al pluralismo cultural, con el cultivo de la cultura de la paz en la que están empeñados organismos internacionales como la UNESCO, y en el que también estamos empeñados nosotros, con la constante de no cometer los pecados capitales de la segregación por género y por raza que tan nefastas consecuencias ha causado.  

Tellería Geiger hace un real aporte deontológico del quehacer universitario y nos plantea con sus reflexiones ese deber ser que se vuelve un imperativo para las universidades Latinoamericanas.  

   

Rosalía Arteaga Serrano
Ex –Vicepresidenta Constitucional del Ecuador
Alta Comisionada de la Red UREL 
(Prologo a la primera edición)
 
 
 
 
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